Capítulo 143

Elara

Sentía cada mirada como una aguja contra la piel. Mi apetito —ya inexistente— desapareció por completo. Pero me obligué a dar otra mordida de sushi, a masticar y tragar aunque me supiera a cartón, porque irme ahora parecería señal de culpa. Como si no pudiera enfrentar lo que estaban diciendo...

Inicia sesión y continúa leyendo