Capítulo 22

Elara

Los ojos de Julian recorrieron el despacho. Se detuvieron en el reloj roto sobre el escritorio del doctor Pemberton. En mi pañuelo ensangrentado. En los cortes de mis dedos.

Su expresión no reveló nada.

—Discúlpate con Victoria —su voz fue fría. Plana. Una orden, no una petición.

Di un pas...

Inicia sesión y continúa leyendo