Capítulo 23

Elara

No le respondí. En cambio, miré la ciudad pasar. El sol se reflejaba en las torres de vidrio. La gente paseaba a sus perros. Compraba café. Vivía vidas ordinarias que no tenían nada que ver con relojes rotos ni con política familiar.

Los ojos de Atlas se movieron hacia el retrovisor. De vuel...

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