Capítulo 30

Elara

La mansión Blackwood se veía igual que siempre, con su piedra gris y sus arcos góticos.

Los guardias me escoltaron hasta el salón principal, donde el señor Vane padre estaba sentado en su sillón de cuero de respaldo alto junto a la chimenea, con un vaso de whisky en la mano, luciendo cada ce...

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