Capítulo 41

Elara

La oficina del director olía a cuero viejo y a limpiador de muebles. El doctor Pemberton estaba sentado detrás de su enorme escritorio de roble, con los dedos entrelazados en forma de triángulo, mirándome con esa neutralidad cuidadosa que usan los adultos cuando están a punto de dar malas not...

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