Capítulo 5

Elara

Agua.

Desperté ahogándome; los pulmones ardiendo, la garganta áspera por la sal y el frío. Mis manos se aferraban a la nada, buscando la urna de Lily, algo sólido en la corriente oscura que tiraba de mí hacia abajo.

Luego, aire. Aire de verdad. No el agarre sofocante del océano, sino el olo...

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