Capítulo 50

Elara

Los dedos de Julian se cerraron con fuerza alrededor de mi muñeca. No lo suficiente para dejar marca. Solo lo bastante para dejar claro que no iba a ninguna parte.

Me jaló hacia la pared de ladrillo junto a la puerta. La superficie áspera me raspó los omóplatos mientras él se colocaba frente...

Inicia sesión y continúa leyendo