Capítulo 61

Elara

El metro traqueteaba bajo mis pies, pero casi no lo sentía. Tenía las manos entumecidas; no por el aire frío de noviembre que se colaba por las puertas del vagón, sino por algo más profundo.

—Firma su papel. Pide perdón si hace falta. Aguanta estos últimos meses, entra a la universidad, aléj...

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