Capítulo 61

Elara

No era una pregunta. Era una acusación. La voz me salió más alta de lo que pretendía, áspera por toda la rabia que llevaba horas tragándome.

La mandíbula de Julian se tensó. Detrás de él, Atlas dio un paso hacia adelante. Julian levantó una mano—un gesto mínimo que detuvo en seco al guardaes...

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