Capítulo 86

Elara

Dejó la bandeja sobre el alféizar. Con tanta fuerza que el vaso de agua se desbordó. Casi se volcó.

—Ay, por Dios. —Su sonrisa era tensa—. Qué torpe soy. Pero supongo que ya estás acostumbrada a que las cosas sean… menos que perfectas. ¿No es así?

Me incorporé.

—Gracias, Anna. Puedes irte....

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