Capítulo 91

Raven

Elara no había aparecido en la primera hora. Ni en la segunda. Para la hora del almuerzo, yo estaba paseando de un lado a otro en el salón de arte, el teléfono en la mano, viendo cómo sus confirmaciones de lectura seguían tercamente en gris.

—Seguramente está enferma —dijo un compañero de cl...

Inicia sesión y continúa leyendo