Capítulo 99

Elara

La unidad de cardiología olía a desinfectante y a desesperación.

Raven me guió por pasillos estrechos hasta una habitación para cuatro personas. Monitores que pitaban. Conversaciones en susurros. El siseo constante de las máquinas de oxígeno.

Su abuela yacía en la cama junto a la ventana. P...

Inicia sesión y continúa leyendo