Capítulo 44 Sin medicamentos, sin piedad

Mandy lanzó una mirada irritada a los guardias de la entrada, luego finalmente suspiró y asintió.

—Está bien. Pero recuerda, la próxima semana el retiro de nuestro departamento es en la Casa de la Playa que mencionaste. No lo olvides.

—Relájate, no lo haré —respondió Diana con una sonrisa tranquil...

Inicia sesión y continúa leyendo