Capítulo 65 Increíble

Media hora después, Diana se limpió las manos con el ceño fruncido.

—¡Me está matando la mano!

Nicholas había estado abrumado de trabajo todo el día, demasiado ocupado para seguirle el juego. Sin embargo, eso no le impidió disfrutar de la situación.

Sus manos eran pequeñas, y después de acariciar ...

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