Capítulo 7 Capítulo 7

El rey se quedó en el umbral y miró la bandeja.

No a mí. A la bandeja.

Estaba vestido, pero a duras penas: una camisa oscura sin atar en el cuello, botas pesadas que no estaban del todo abrochadas. Llevaba el pelo suelto, enredado en las puntas como se pone cuando uno ha dormido mal y no ha pensado ...

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