Capítulo 43

En ese momento, Kent llegó corriendo.—¡Lena! ¿Qué pasó?

—Ken...—Helena se arrojó a sus brazos, sollozando—. El caballo se volvió loco de repente... Estaba muerta de miedo...

Pero sus ojos no dejaban de desviarse hacia Norton.

Llevaba aquí menos de un día, pero ya había escuchado por parte del equ...

Inicia sesión y continúa leyendo