Capítulo 59

—Discúlpate—dijo Katrina, agitando el celular; las dos palabras le salieron planas, sin emoción.

Ya lo había entendido: Helena no era más que un tigre de papel. Bastaba un poco de estrategia para derribarla.

El pecho de Helena subía y bajaba con violencia; la furia y el pánico luchaban en sus ojos...

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