Capítulo 124 La familia Anderson

—Es una aficionada al piano.

Alexander arqueó las cejas, incrédulo.

—¿Aficionada al piano?

—Creo que eso debe de ser decirlo con demasiada modestia. Su maestra debe de ser una pianista con una reputación muy conocida.

—¿Reputación? —Isabella negó con la cabeza—. No, no es ninguna pianista. Es so...

Inicia sesión y continúa leyendo