Capítulo 43 Levántala

A Elizabeth le tomó mucho tiempo reaccionar. Sus ojos se volvieron instantáneamente rojos de ira, y levantó la mano para abofetear a Isabella. —¡Maldita...!

Antes de que su mano pudiera tocar a Isabella, Isabella la agarró firmemente.

—¡Suéltame!— gritó Elizabeth con insatisfacción, mirando su muñ...

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