Capítulo 18 Mi prometida

—¡Tú... tú estás mintiendo! ¡No hay grabaciones de vigilancia!— La voz de Thea se quebró, el pánico deslizándose por las grietas de su compostura.

Los labios de Bianca se curvaron en una sonrisa tenue y peligrosa. —¿Hay o no hay? Podemos averiguarlo en segundos. Y dado que el salón de banquetes tie...

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