SIN ADIÓS

Punto de vista de Alda

No podía dormir. Mi mente errante no me dejaba. Solo yacía entre los brazos de Xender, completamente despierta, mientras lo veía dormir.

Me quedé contemplando su rostro, sabiendo que quizá de verdad sería la última vez.

Como técnicamente no teníamos que esperar para ir ...

Inicia sesión y continúa leyendo