UN NUEVO LOOK

POV de Alda

—Disculpe, ¿Almaruda? —la llamé.

Ya se internaba a paso firme en el espeso bosque, dejándonos atrás. Siofra no tenía ni idea de cómo salir de ahí, y esa mujer era nuestra única esperanza.

—Es Elba —espetó sin voltear—. Ya te lo dije: no soy Almaruda sin mi magia.

—Está bien, Elba...

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