Capítulo 318

Capítulo 318

XENOIS

No podía respirar.

De pie en el vestíbulo de la finca de mis padres, rodeado por el silencio ensordecedor de una casa abandonada, sentí como si alguien hubiera metido la mano en mi pecho y apretado mi corazón hasta detenerlo.

Se habían ido. Mis padres realmente se habían ido.

No ...

Inicia sesión y continúa leyendo