Capítulo 133 La ausencia que empezó a preocuparnos

El viernes terminó con una lluvia fina y una Camila que llevaba toda la tarde fingiendo que estaba ocupada. 

La conocía lo suficiente como para saber distinguir cuándo escribía y cuándo abría el portátil solo para no hablar y esa noche miraba la pantalla con los dedos quietos y el teléfono boca abaj...

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