Capítulo 31 Entre evidencia y orgullo

El silencio de la biblioteca central era distinto al de cualquier otro lugar del campus porque no era un silencio incómodo sino que era uno lleno de pequeñas cosas como el roce de las páginas al pasar, el golpeteo ocasional de un teclado, alguna tos aislada, el zumbido casi imperceptible del sistema...

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