23. ¡La duda!

Mira abrazó la cara de Dil cuando regresó al establo.

—Lo siento... ¡Lo siento mucho!

Le besó la frente.

—Arriesgué tu vida.

Dil frotó su cara contra su brazo, diciéndole que estaba bien.

—No sé qué le pasó. Thakur sahab estaba a punto de dispararle, pensando que se había vuelto loca... ese extranj...

Inicia sesión y continúa leyendo