24. ¡El castigo!

Damon trató de controlar su ira, pero ella sonrió con malicia cuando se dio cuenta de que él había visto la flauta.

—¡Te dije que te mantuvieras alejado de mi Dil!

Él la agarró del cuello y ella jadeó mientras intentaba soltar su mano.

—Eres tan astuta y llena de odio, Mira... Estoy seguro de que p...

Inicia sesión y continúa leyendo