64. ¡La sangre!

Mira fue a su habitación y esperó a que Damon saliera del baño, pero él estaba tardando.

—¡Damon, apúrate!...

Golpeó la puerta.

—Yo también quiero ducharme.

Esperó un rato y se dio la vuelta con un suspiro, pero se detuvo cuando escuchó el clic de la puerta.

—¡Finalmente!

Pensó que él había termina...

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