CAPÍTULO 458 - PREPARÁNDOSE

PUNTO DE VISTA DE VALEN

—¿Dymian? —dije entre dientes.

—¿Quién más? —Genocchio tosió y luego hizo una mueca—. Destruiste su medallón. Lo sabe y está furioso. Así que nos hizo pagar por ello.

Se me hundió el estómago, y el aire a nuestro alrededor se tensó.

Genocchio gruñó de dolor. Miró hac...

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