Capítulo 31

Tenía música sonando suavemente de fondo mientras estaba encorvada, pintando las enormes ventosas que cubrían los tentáculos del Kraken. Llevaba horas pintando. Algo sobre poder pintar sin preocuparse de que alguien te descubra era maravilloso.

Eso fue hasta que di un salto cuando la puerta comenzó...

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