Capítulo 34

—Buenos días.

Diez minutos después.

—¿Ria?

Otros diez minutos.

—Voy a pegar el teléfono a tu mano cuando regrese.

—Ria, en serio.

Fruncí los labios y opté por llamarlo en lugar de enviarle un mensaje.

—Te juro, Ria, te di una instrucción simple. Mantener el teléfono contigo en todo momento.

...

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