Capítulo 40

Llegamos bastante rápido considerando el tráfico, pero cuanto más nos acercábamos, más ansioso me ponía. Empecé a desplazarme por los correos electrónicos sin abrirlos, solo para darle algo que hacer a mis dedos. Era la misma sensación que tuve cuando estaba vendando su herida en el brazo. Esto nunc...

Inicia sesión y continúa leyendo