Capítulo 68

Esperaba que Ria se metiera en la cama después de un rato. Me había dado vueltas hasta las cuatro de la mañana. Ella aún no había venido a la cama. Mi alarma sonó a las cinco y media y ni siquiera sabía cuándo me había dormido. Gimiendo, me senté y me froté los ojos. Mirando detrás de mí, las mantas...

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