Capítulo 234

James no hizo más preguntas. Solo vio su expresión radiante, y sus labios no pudieron evitar curvarse en una sonrisa.

—Muy bien, te llevaré a casa ahora.

Alice negó con la cabeza y lo apartó para que se sentara.

—No es necesario. Tu tarea más importante ahora mismo es descansar bien, ¿entendido?

...

Inicia sesión y continúa leyendo