Capítulo 297

Después de que Arabella se fue, el rostro de Alice se ensombreció. Se volvió para mirar a James, que la sostenía protectoramente, con el rostro lleno de decepción.

—¿Qué voy a hacer? No creo que pueda quedar embarazada.

Las palabras de Arabella le habían perforado el corazón como una aguja envenen...

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