Capítulo 339

Los sollozos de Alice se hicieron más fuertes, y James, sintiéndose un poco impotente, extendió la mano para secarle las lágrimas, consolándola suavemente.

—Alice, no llores. Me lastimaron por unos problemas internos dentro de la organización K. No es tu culpa.

Alice lo miró con los ojos llenos de...

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