Capítulo 380

Al escuchar eso, un destello de esperanza regresó a los ojos de Alice.

—Está bien —dijo ella rápidamente—. Acordamos que necesitas ganar mil millones. Si sigues jugando, podrías perderlo todo. Y si no alcanzas esa cantidad, no me tocarás durante un mes.

James frunció levemente el ceño.

—Nena, ¿d...

Inicia sesión y continúa leyendo