Capítulo 452

Para cuando James regresó apresuradamente, Alice se había calmado. Gracias a la persuasión del mayordomo y las sirvientas, había dado su primer bocado de comida del día.

—¡Alice!

Pero en cuanto James entró en la habitación y la vio, Alice rompió a llorar de nuevo.

—James —sollozó Alice, y recorda...

Inicia sesión y continúa leyendo