Capítulo 484

Edwin no se contuvo en absoluto. Actuando como si estuviera en su propia casa, devoró todo lo que el mayordomo trajo a la mesa.

Alice lo miraba asombrada.

—¿Cuántos días llevas sin comer?

Edwin se dio una palmadita en el estómago. —Este es mi apetito normal, Alice.

—¿De quién es este hermoso niñ...

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