Capítulo 20 20

—No me digas que me amas para detenerme.

Gabriel no respondió de inmediato.

La maleta seguía en el pasillo, entre los dos. Valentina tenía una mano cerrada sobre el asa. Gabriel estaba frente a ella, pálido, agotado, con la pierna temblando.

Y aun así no retrocedía.

—No lo dije para detenerte —respo...

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