Capítulo 26 26

―No le digas que suba.

Gabriel ya estaba tomando el teléfono otra vez cuando Valentina le arrebató el aparato de la mano.

No fue brusco.

Peor.

Fue decidido.

―Sí va a subir.

Él la miró con la pierna todavía húmeda, el cabello mojado y la respiración cortada por una rabia que no sabía dónde poner.

―Va...

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