Capítulo 31 31

―No mires hacia la puerta.

Valentina ya lo había hecho tres veces.

La piscina del centro estaba más fría que la tarde anterior. O quizá era ella. Quizá el cuerpo también sabía cuándo alguien faltaba en el borde.

Ramiro estaba de pie junto al carril, con una tabla en la mano. La doctora Vera observab...

Inicia sesión y continúa leyendo