Capítulo 42 42

―Vámonos.

Ramiro no tocó a Valentina.

No se atrevió.

Ella seguía en la acera, con la lluvia pegada al rostro y Gabriel a menos de tres pasos. Tres pasos que no podía dar.

Gabriel acababa de decirle que no fuera.

Y ella, por primera vez, entendió que obedecerlo no era rendirse.

Era respetar una herid...

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