Capítulo 56 56

―Tengo miedo de que solo sepas amarme cuando soy la herida.

Gabriel no respondió enseguida.

Estaban en el pasillo del club, quince minutos antes de la sesión restaurativa. Valentina llevaba el uniforme del equipo, el cabello recogido y las manos frías. No había dormido. Cada vez que cerraba los ojos...

Inicia sesión y continúa leyendo