Capítulo 63 63

―No me mientas para que nade.

Gabriel dejó de mirar el teléfono.

Valentina estaba frente a él, con el gorro en una mano, los lentes colgando de los dedos y esa expresión que ya no aceptaba protección disfrazada de silencio.

El club todavía no estaba lleno, pero ya respiraba distinto. Día de selectiv...

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