Capítulo 37: Siempre fuiste tú

Piero miró el comedor con ansiedad. Por tercera o quizás cuarta vez hizo una lista mental para asegurarse de que tenía todo listo. 

—¿Tú que dices? —le preguntó a Alba. Su hija parecía más entretenida en lograr meter su puño completo en la boca. 

Alba balbuceó algunas palabras incomprensibles antes ...

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