Capítulo 38: Son familia

Piero colocó una mano sobre el muslo de Nerea y le dio un apretón. Ella dejó de sacudir la pierna y giró la cabeza para mirarlo.  

—¿Y si fue me equivoqué? ¿Qué pasa si fue un error contactarlos? —Esas preguntas no había dejado de rondar su cabeza. 

Había convencido a Piero de que debían reunirse co...

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