Epílogo

Piero se despertó en automático al escuchar los quejidos de su hijo. Encendió la lámpara de su lado de la cama y se giró para ver a Nerea. Ella dormía y se iba asegurar de que eso no cambiara al menos por algunos minutos más. La pobre apenas había podido conseguir algunas horas de sueño en el último...

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