¿Dónde está Pablo?

Joseph llegó a la mansión y vio que el lugar estaba lleno de sirvientes. Aparcó su coche y se apresuró a entrar. Gwen fue la primera en verlo. Se acercó y lo abrazó fuerte.

—Joseph, querido. ¿Cómo estás? Te ves fantástico —Gwen lo miró de arriba abajo.

—Buenos días, tía. Estoy muy bien. ¿Cómo fue ...

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