Audacia

Roslynn estaba sentada en su oficina en el trabajo con montones de papeleo frente a ella. Ni siquiera se había dado cuenta de la hora que era. Se tomó un descanso cuando escuchó sonar el teléfono.

—Hola. Soy Roslynn —contestó el teléfono.

—Roslynn… soy Sophia. ¿Tienes un momento? —El pecho de Rosl...

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